Resumen:

La autora cuenta su experiencia personal y las circunstancias que la llevaron a usar las TIC para ganarse la confianza y captar el interés de sus estudiantes, en un barrio marginal.
Asegura que, el profesorado ve el impacto imparable de las TIC y con alumnos expresándose en idioma “google”, el lenguaje TIC les permite aprender mejor.

Pero, ¿dónde nos llevan unas TIC circulando a gran velocidad?. El futuro nos conduce a la más genuina expresión de solidaridad; a la web 2.0  donde compartir es la clave.

Hay que crear nuevos enfoques curriculares, acercando el mundo real a las clases, incorporando la información que brinda internet para poder transformarla en materiales pedagógicos, compartirlos y publicarlos.

La Historia ya no la escribirán vencedores, sino personas normales y corrientes. Al comenzar el nuevo año, la revista Times, preguntaba en su primera página ¿Quién escribirá el futuro a partir de ahora? Y la respuesta sólo podías ser…. TÚ.

 La enseñanza con la Web 2.0 y los blogs: El protagonista eres…TÚ.

                                                                      "The true sign of intelligence is not                                                                                      knowledge but imagination."

                                                                                                                      A. Einstein

                                                             (“ La verdadera señal de la inteligencia

 no es el  conocimiento, sino la imaginación.

                                                                                                                      A. Einstein)

Impresionante ha sido el cambio que han experimentado las nuevas tecnologías, desde el año 1998, cuando empecé a utilizarlas con mis alumnos en un centro de Sevilla catalogado como CAEP (Centro de Atención Educativa Preferente). 

En aquellas circunstancias no podías cruzarte de manos: Había que agudizar el ingenio. Todo valía para captar la atención de los estudiantes, para poder trabajar, aprendiendo a enseñarles. Y así, comencé a utilizar como señuelo el ordenador. Esto me sirvió para descubrir, de forma sorprendente, que había encontrado un lenguaje común para comunicarme con aquellos adolescentes. Que lo que percibían, a través de las TIC, lo entendían mejor que las palabras y prestaban más atención a la pantalla del ordenador que a lo que escribía en la pizarra. En definitiva, que las teorías de McLuhan se podían aplicar en el aula.

He de reconocer, que la tecnología sólo me ha aportado satisfacciones -a excepción de los fallos técnicos que nos hacen perder los nervios, pero son los menos-. He experimentado con diferentes recursos y eso me permite valorar lo que puede funcionar y ”enganchar” mejor al alumnado. La teoría lo establece y la experiencia confirma que si sabemos combinar en nuestras clases una buena pedagogía con los avances tecnológicos, optimizaremos los resultados. 

Pero el mero hecho de que en el centro educativo donde trabajemos haya una buena dotación de equipos informáticos, no significa mejor aprendizaje de los alumnos. Su potencial es grande, pero sólo si  se usa adecuadamente. No es fácil crear un entorno educativo, donde el estudiante pueda aprender de forma activa, provocándole un “feedback” como respuesta y construyendo nuevos conocimientos. Es fundamental la creación de espacios para la reflexión y el análisis, sin olvidar la evaluación del docente y del alumnado para conocer dónde acertamos y qué estamos haciendo mal.

Una de las oportunidades que nos brinda trabajar con las TIC, es la posibilidad de crear nuevas formulas para enfocar el curriculum, acercando los problemas del mundo real a las clases, de tal modo que los jóvenes puedan analizarlos y aportar soluciones. 

Un artículo publicado el pasado 6 de junio en el suplemento de enseñanza de un diario de difusión nacional, planteaba el abuso de contenidos teóricos que se imparten en el aula. España es uno de los países de Europa con más horas lectivas. Nos ocupamos demasiado de instruir y a veces, nos olvidamos de formar. Es recomendable equilibrar los fundamentos teóricos con el desarrollo de supuestos prácticos (trabajos en equipo, seminarios, cursos de documentación y nuevas tecnologías, etc.).

 El siglo actual demanda no sólo ser competentes en las disciplinas académicas tradicionales, sino en otras habilidades saberes y valores, imprescindibles en la época que vivimos, como; la tolerancia que implica aceptar y respetar otras culturas; la comunicación y la necesidad de hablar otros idiomas; aprender y dominar destrezas creativas e innovadoras; tener un pensamiento interdisciplinar; saber discernir entre diferentes fuentes informativas, en momentos de saturación, porque es necesario que los jóvenes sean capaces de distinguir entre la información fiable y la falaz.

Siempre que los alumnos proponen sus propias respuestas, se están involucrando en la tarea de aprender, interiorizan y no lo olvidan, porque participan como protagonistas. Este sistema difiere del usado tradicionalmente en el aula, en el que el alumnado tenía que aprender de memoria unos temas y al final de la lección se proponían unos ejercicios. Ahora es diferente y antes de que surja el problema, los estudiantes ya están analizando las posibles soluciones. 

Sin embargo, éste no es un camino de rosas, actualmente, la mayor dificultad consiste en encontrar un profesorado capacitado y dispuesto a trabajar con esta nueva filosofía, renunciando a las ventajas que representa la pedagogía tradicional, con la que se sienten más cómodos y seguros. Incorporar la tecnología al aula, requiere que los docentes adopten un papel innovador y un complicado reto que, en ocasiones, les va a suponer un mayor esfuerzo.

Los docentes que se arriesgan a trabajar con TIC en sus aulas, reproducen el proceso de aprendizaje de sus alumnos. A veces, la tarea es nueva para quienes enseñan y aprenden, han de compartir juntos de forma cooperativa, aportando cada uno lo que domina. Según Don Tapscott (Growing Up Digital: The Rise of the Net Generation. 2006), los adultos tenemos terror a sentirnos inseguros como inmigrantes en ese mundo tecnológico en el que los jóvenes son nativos digitales, porque no temen enfrentarse a la tecnología informática. 

En ocasiones, los estudiantes pueden llegar a ser más aventajados que los docentes en el manejo de las TIC y eso, lejos de ser un inconveniente, puede resultar ventajoso, dándoles a ellos la posibilidad de que nos “enseñen” en esa tarea, aparentemente complicada. Así se reformulan las responsabilidades y cada uno aprende de los demás y con los demás, realizando el trabajo final de forma “colaborativa”, lo que da lugar a una mayor motivación por ambas partes. En relación a los alumnos, lo que importa es involucrarlos, no enfurecerlos, según afirma Frank Herbert, “Si no puedes derrotarlos, únete a ellos”.

En el momento presente, debemos aprovechar las posibilidades que nos brinda la web 2.0, con más de 10 millones de menciones en Google. La web 2.0 es un término relacionado con una gran variedad de aplicaciones, lo que permite usarla como plataforma para interactuar y comunicarse de modo dinámico y personal, expresando opiniones, compartiendo todo tipo de documentos, ya sean fotos, “podcast”, música, presentaciones o vídeos, creando espacios personales, colaborando en los wikis. 

“Compartir” es la palabra mágica y la principal característica de la web 2.0. Junto con la interactividad, da lugar a una creación y producción de valor incalculable. En uno de los “post” de mi blog, tomado de la revista “Time” (diciembre, 2006), el editorialista se preguntaba: ¿Quién está escribiendo la historia en el año 2006? Y la respuesta es: Tú, personalmente. Por fin, se acabó el mito de “la Historia siempre la escriben los vencedores”. Por primera vez, la historia la escriben las personas sencillas, como tú o como yo, como los estudiantes.

Gracias a la web y a la nueva concepción de internet, es posible que las contribuciones de millones de personas sean relevantes e interesantes para compartirlas entre todos. La Web 2.0 es un ingente experimento social. Cualquiera tiene la oportunidad de mirar la pantalla del ordenador y preguntarse ¿Quién está allí fuera mirándome? Es un reto apetecible. De repente, todo el mundo tiene cosas que decir y no se conforman con decirlas o escribirlas. Quieren publicarlas para que las conozca el resto del mundo, de ahí el triunfo de los blogs sobre las páginas personales. Los blogs son algo abierto, que aceptan el “feedback” como regla de juego. En ellos, se suele provocar para conseguir el comentario, mientras que las páginas web, son algo pasivo y cerrado.

Sabiendo que los blogs son parte del mundo de nuestros alumnos, debemos aprovechar ese potencial que nos brindan. Actualmente, cada vez hay más profesores que los están utilizando con éxito. Hay que hablar el lenguaje de los estudiantes para que no se aburran, para que no desconecten, para que se impliquen y produzcan materiales valiosos. Sabemos que ellos desean trabajar con esta herramienta y no deberíamos desperdiciar oportunidades para implicarlos más y empezar a introducir la tecnología en nuestras clases para cambiar las viejas rutinas.

Del mismo modo, los docentes debemos evolucionar profesionalmente, de acuerdo con el signo de los tiempos. Ya no es válido subirse al estrado e impartir una lección magistral, es preciso, reconfigurar las asignaturas, descender al suelo que pisan los estudiantes e implicarlos para que busquen respuestas, asimilando e interiorizando los contenidos. 

Sería de gran ayuda, propiciar un cambio en el currículum y flexibilizarlo para poder trabajar de una manera más acorde con los tiempos que vivimos. Muchos profesores se sienten esclavos de los contenidos de la programación y lo esgrimen como disculpa para no innovar con la tecnología.

Acerca de las ventajas que aporta el blog, podemos afirmar que cualquier trabajo, tarea, comentario o vínculo puede estar inmediatamente en la red, sin conocer el lenguaje HTML. El blog lleva aparejada la interactividad.

A cada estudiante o grupo se les puede solicitar una tarea específica sin deterioro de la autoestima, cada persona estará trabajando de acuerdo con sus necesidades y posibilidades, también la atención se puede personalizar. Como los post van fechados, se logra tener un archivo de la actividad realizada. De esta forma, aprender resulta divertido y motivador, fomenta la creatividad, sin olvidar que resulta un medio impecable para investigar. El blog es generador de un aprendizaje abierto, todo se puede compartir y cualquiera tiene en sus manos: crear, publicar, conectar, influir, colaborar, leer y escribir en la web. Docentes y estudiantes son considerados como iguales. 

Sin embargo también hay inconvenientes. Algunos profesores, inicialmente entusiastas, abandonan la tarea al observar que el blog  les exige un trabajo extra y quizás lo dejen de actualizar y terminen por no usarlo. Por esta razón, se considera a los blogs algo efímero pues, a veces, se elaboran para un curso y no se retoman al siguiente. En mi opinión, si en ese tiempo han sido útiles, no serán ni más ni menos efímeros que los apuntes de clase.

Seguro que en este IV Congreso de Educared nos encontraremos con buenos ejemplos y aplicaciones variadas de la Web 2.0 a la enseñanza en los Centros escolares, todos llevan aparejados un indudable esfuerzo por el alto nivel de competencia profesional y la adecuada utilización de los recursos pedagógicos.

Los docentes que trabajan con blogs cambian de rol, pasando de meros transmisores del conocimiento, a facilitadores de la información, con el fin de que los estudiantes adquieran e integren los contenidos que necesitan en cada momento, para realizar las tareas. El aprendizaje va a estar centrado en el estudiante, siendo él, o ella, la pieza clave del aula, gracias a que su opinión es importante, lo que aumenta su motivación, el aprendizaje es más eficaz cuando el conocimiento se construye con una colaboración e interacción en el grupo clase. Se deben tener en cuenta tantas perspectivas como individuos y dado que el contexto es real, el aprendizaje se convierte en una experiencia social, también llamada constructivismo social o aprendizaje colaborativo pues, según Vygotsky, es la suma de los saberes de todo el grupo. 

Del mismo modo que los estudiantes aprenden y se enriquecen compartiendo el conocimiento e investigando, los docentes innovadores, desean compartir sus logros con otros colegas, lo que se simplifica si se tiene un blog, pudiendo comunicar esa información sin límites para que otros profesores se puedan enriquecer con sus aportaciones.

Como conclusión afirmaremos que el año 2007 se caracteriza por la cantidad de novedades y cambios experimentados, especialmente a nivel tecnológico. Las novedades van tan rápidas, que no se puede abarcar toda la información que tenemos a nuestra disposición, ni podemos procesarla, ni leerla, simplemente escaneamos a toda velocidad para detectar lo que necesitamos o buscamos. Es imposible acceder y controlar la cantidad de datos que se almacenan, nunca se había compartido tanto entre tanta gente, sin excepciones. La tecnología ha igualado a los usuarios, todo el mundo tiene acceso a la misma información en internet. Un ejemplo claro es que hemos abandonado muchas de las herramientas TIC con las que empezamos a trabajar, hace un par de años, porque se han quedado obsoletas. Estamos en continuo proceso de cambio y aprendizaje, es lo que la Unión Europea quiere propiciar con el Aprendizaje Permanente (Long Life Learning).  Douglas Rhuskoff, (Get back in the box: Innovation from the Inside Out “, 2006) apela sin embargo, al humanismo frente al abuso de la tecnología cuando dice: …”No tenemos ordenadores porque queremos interactuar con las  máquinas, las tenemos porque nos permiten comunicarnos más eficazmente con otras personas”.

Espero que este Congreso de Educared clarifique ideas y nos aporte pistas para transformar lo que enseñamos y usando la tecnología, hagamos el aprendizaje más atractivo a nuestros jóvenes. Hay que hacer un especial énfasis en ayudar a los estudiantes a desarrollar la inteligencia emocional, fomentando la comunicación y el trabajo de grupo en ámbitos participativos con diversas culturas. De esta forma, estaríamos más cerca de formar estudiantes en la era Google, capaces de conjugar individualidad y globalización; progreso y sostenibilidad; respeto y tolerancia.

                                                                                     Sevilla, septiembre de 2007